Ante el persistente deterioro del clima de seguridad en Haití, el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé ha descartado oficialmente la posibilidad de organizar elecciones en agosto de 2026. El jefe de Gobierno prefiere ahora que la primera vuelta se celebre hacia finales de año, con el objetivo de lograr la investidura de un presidente electo el 7 de febrero de 2027. «Me gustaría que las elecciones comenzaran de aquí a finales de año para concluir a principios del próximo», declaró el mandatario, reconociendo que aún no se reúnen las condiciones mínimas para convocar a los ciudadanos a las urnas.
Fils-Aimé enfatizó que sería «irresponsable» pedir a la población que haga fila para votar mientras esté expuesta a la violencia de las bandas armadas. Recordó además que el propio Consejo Electoral Provisional (CEP) ha vinculado la organización del proceso a la mejora de la seguridad. Para hacer viable este nuevo calendario hacia finales de 2026, el Gobierno apuesta por el despliegue progresivo de la Fuerza de Represión de Bandas, así como por el fortalecimiento de las capacidades operativas de la Policía Nacional de Haití (PNH) y de las Fuerzas Armadas de Haití (FAD’H). «Esperamos que a partir de este verano haya avances significativos que permitan una primera vuelta en diciembre», afirmó, subrayando la incertidumbre que aún pesa sobre la transición política haitiana.



