Tras la negativa categórica del Primer Ministro de validar el presupuesto de 250 millones de dólares para la organización de las elecciones, el Consejo Electoral Provisional (CEP) informó mediante un comunicado haber enviado esta semana una nueva propuesta presupuestaria al Gobierno. Aunque el comunicado oficial no menciona cifras, fuentes internas de la institución confirmaron a Le Nouvelliste que el nuevo presupuesto se sitúa ahora en poco más de 220 millones de dólares.
Según tres consejeros electorales consultados, el costo de los próximos comicios no debería bajar de los 220 millones de dólares. Las estimaciones varían ligeramente entre las fuentes, situando la cifra entre 225 y 230 millones de dólares. Uno de los consejeros explicó que el Gobierno no domina todos los parámetros técnicos, subrayando que, diez años después de las últimas elecciones, la institución enfrenta una pesada herencia de deudas por alquileres y locales (BED y BEC) totalmente desmantelados.
A diferencia de los procesos de 2015 y 2016, el CEP ya no cuenta con el apoyo logístico de la MINUSTAH o la USAID. Además, el presupuesto incluye novedades costosas como el registro de votantes, la creación de centros de tabulación en cada departamento y la implementación del voto en la diáspora. No obstante, el uso de locales estatales para algunos centros de tabulación permitió una ligera reducción del monto inicial. El Primer Ministro, Alix Didier Fils-Aimé, quien previamente calificó de «absurdo» el monto de 250 millones, aún debe pronunciarse sobre esta nueva propuesta que apenas reduce 25 millones de la cifra original.




