La comisaría de Marchand Dessalines fue completamente destruida el martes 5 de mayo de 2026 por las bandas Kokorat san ras de La Croix-Périsse y Gran grif de Savien, quienes «unieron sus fuerzas» en la Ciudad del Emperador, según informó el vicedelgado Dunelson Duval. Utilizando mazos, entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, los bandidos se tomaron el tiempo necesario para demoler el edificio de la Policía Nacional de Haití (PNH), mientras la población esperaba desde hace meses la llegada de 16 agentes destinados a la comuna.
Tras los ataques incendiarios de julio de 2025, las autoridades locales habían reparado los locales, que permanecieron vacíos hasta esta segunda operación criminal. Duval calificó de «irresponsable» el comportamiento de las autoridades policiales departamentales y estimó que el 70 % de los habitantes han huido hacia Gonaïves, Saint-Michel o Saint-Marc. Advirtió además sobre una posible hambruna aguda, ya que el cultivo de la tierra se ha vuelto imposible.
El vicedelgado reveló que había advertido a la dirección departamental de la PNH y al poder central sobre las intenciones de los criminales desde la tercera semana de abril de 2026, sin obtener respuesta alguna. En una correspondencia oficial enviada el 22 de abril, solicitó urgentemente el refuerzo policial preventivo. Ante la tragedia, Duval instó a la población a reflexionar profundamente antes de votar en las próximas elecciones, afirmando que los cargos electos son responsables de este «infierno». Actualmente, la ciudad se considera un «territorio perdido», con el tribunal, las escuelas e instituciones económicas cerradas.




