La violencia armada asestó un golpe crítico a las fuerzas del orden en Haití. El viernes 29 de mayo de 2026, tres agentes pertenecientes a la Unidad Temporal Antigand (UTAG) y un civil que actuaba como colaborador e informante de la Policía Nacional de Haití (PNH) fueron emboscados y asesinados por miembros de la organización criminal Gran grif de Savien en la cuarta sección comunal de Saint-Marc, en la región del Bajo Artibonito. Pocas horas después del ataque, los propios perpetradores difundieron múltiples videos en redes sociales donde exhiben y manipulan los cuerpos uniformados de las víctimas en un acto de humillación pública, cadáveres que ya han sido identificados formalmente por sus familiares y compañeros de armas.
Entre las víctimas mortales se encuentra el inspector Pierre Emmanuel Germain, conocido popularmente como el “comandante Manno”, quien se desempeñaba como jefe de operaciones policiales en la región y director de la UTAG en la comuna de Verrettes. Según informes de la comisaría local, el comando criminal confiscó el armamento de asalto, los chalecos antibalas, los cargadores y los propios cuerpos de los agentes para trasladarlos a su bastión principal en Savien. La Dirección de Comunicación de la Policía (DICOP) confirmó los hechos a través de un comunicado de prensa, detallando que las bajas ocurrieron durante un intenso enfrentamiento armado en la zona de Carrefour Robert, en la carretera que conecta a Saint-Marc con Verrettes. El Alto Mando de la PNH condenó la barbarie del ataque y anunció el despliegue inmediato de refuerzos estratégicos para recuperar el control territorial.
Fuentes policiales de la zona revelaron de manera anónima que la tragedia se desencadenó cuando se preparaba una operación conjunta entre las divisiones de Verrettes y Saint-Marc, cuyo punto de encuentro planificado era precisamente la localidad de Robert. Ante la escalada de la violencia, cientos de familias campesinas han abandonado sus tierras en los últimos días. Este incidente reavivó las críticas de diversas organizaciones de derechos humanos, como Dwa Fanm y Flagran Deli, las cuales cuestionaron las estrategias del Gobierno al afirmar que las incursiones oficiales solo buscan desplazar temporalmente a las bandas en lugar de desmantelar sus estructuras de manera definitiva. Este ataque marca la tercera masacre policial ejecutada por la banda de Savien en tres años, sumándose a los asesinatos de seis agentes de la UDMO en enero de 2023 y otros cuatro policías en julio de 2025.




