Mientras la selección haitiana de fútbol se prepara para competir en la Copa del Mundo, una de sus más grandes leyendas vivientes, Guy Sainvil —miembro de la histórica delegación que participó en el Mundial de Alemania Occidental 1974—, se ha visto obligado a abandonar su residencia debido a la violencia que azota al país. La noticia fue dada a conocer por su antiguo compañero en el Racing Club Haïtien y en la escuadra nacional, Joseph Marion Léandre, quien reveló que Sainvil tuvo que dejar su casa en la calle Joseph Janvier de Puerto Príncipe y quedó temporalmente desamparado, hasta que logró mudarse a una vivienda de alquiler en la comuna de Delmas.
Conocido afectuosamente por sus compañeros como “Tigi” y apodado en su momento de gloria como el «Pelé del Caribe», Sainvil consolidó su trayectoria deportiva principalmente en el Racing Club Haïtien, club con el que conquistó dos campeonatos nacionales (1962 y 1969) y se coronó en la Copa de Campeones de la CONCACAF en 1963. Su carrera también incluyó un paso por los Estados Unidos en la North American Soccer League (NASL), donde militó en los Baltimore Bays y los Baltimore Comets.
Su logro más destacado con la selección nacional, los Grenadiers, ocurrió en 1973, cuando el equipo se consagró campeón de la zona de la CONCACAF, asegurando la clasificación histórica de Haití a la Copa del Mundo de 1974. Durante la fase final del torneo en tierras alemanas, el delantero disputó minutos frente a las selecciones de Italia y Argentina. Con 28 anotaciones en su registro, Sainvil se mantiene como el cuarto máximo goleador histórico de la selección de Haití, solo por detrás de Emmanuel Sanon, Duckens Nazon y Frantzdy Pierrot. El hecho de que una figura tan ilustre haya sido expulsada de su hogar por la presión de las bandas armadas se ha convertido en un reflejo doloroso de la crisis humanitaria que atraviesa la nación.




