En un giro inesperado durante su audiencia oficial, el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, invitó formalmente al Papa León XIV a visitar la nación caribeña tras una revelación personal del Sumo Pontífice. Según relató Fils-Aimé en una entrevista exclusiva con Le Nouvelliste el sábado 9 de mayo de 2026, el propio Papa le confió que su abuelo nació en Haití. «El Papa me dijo que su abuelo nació en Haití. Aproveché esta ocasión para invitarlo a venir al país de su abuelo, al país de sus ancestros. Él sonrió y me respondió que es algo que será considerado», confió el jefe de Gobierno pocas horas después de su encuentro en el Vaticano.
Fils-Aimé expresó su alegría por el tono de los intercambios, calificando la jornada como “extremadamente interesante”. Además de la audiencia privada, el mandatario se reunió con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, para discutir la situación actual de Haití, los objetivos de la transición y el apoyo moral que la Iglesia Católica puede brindar al pueblo haitiano. El primer ministro subrayó la importancia de contar con el respaldo del Papa como una autoridad moral global en este momento crítico.
Este acercamiento diplomático recuerda intentos anteriores, como la invitación extendida por Leslie Voltaire (entonces presidente del CPT) al Papa Francisco, quien falleció poco tiempo después. Históricamente, el único pontífice que ha pisado suelo haitiano fue Juan Pablo II el 9 de marzo de 1983. En aquella histórica visita durante el régimen de Jean-Claude Duvalier, Juan Pablo II pronunció su famosa frase «algo debe cambiar aquí» y se reunió con descendientes polacos establecidos en el país desde la época de la independencia.




