El ministro de Comercio e Industria (MCI) de Haití, James Monazard, reconoció públicamente la inexistencia de un sistema nacional consolidado para la medición y el monitoreo del empleo en el país. Durante su participación en el programa radial Panel Magik, el funcionario enfatizó que la prioridad absoluta del Gobierno debe ser la creación de puestos de trabajo; sin embargo, admitió que el Estado carece de indicadores fiables y regulares que permitan evaluar la evolución real del mercado laboral, la generación de vacantes o la pérdida de puestos de trabajo.
Monazard señaló que ninguna de las grandes entidades económicas del país —incluyendo el Banco de la República de Haití (BRH), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el propio MCI— publica actualmente estadísticas oficiales al respecto. En medio de este vacío de información, el sector textil es la única excepción que cuenta con métricas básicas, aunque estas no son producidas por el Estado, sino por inversores privados y organismos internacionales. El ministro citó como ejemplo la drástica contracción en el Parque Industrial de Caracol, cuyas plazas laborales se redujeron de aproximadamente 16,000 antes de 2018 a menos de 3,000 en la actualidad.
El titular del ramo atribuyó este desorden estadístico a la inestabilidad política crónica que afecta a la nación, la cual interrumpe la continuidad institucional e impide el desarrollo de políticas públicas sostenibles. Ante esta carencia, Monazard anunció la intención de fundar las bases de una nueva estructura administrativa encargada exclusivamente de compilar y generar datos laborales fidedignos. El funcionario concluyó que la ausencia de registros no solo perjudica el diseño de estrategias macroeconómicas serias, sino que también afecta la investigación universitaria y empresarial, reiterando que es imposible resolver la crisis de seguridad nacional sin una reactivación económica que ponga el empleo en el centro del debate.




