La socióloga Michèle Oriol ha alertado sobre un peligro de salud pública que amenaza a la población de la segunda ciudad del país, debido especialmente a la construcción de letrinas en la ciudad. «Cabo Haitiano es una bomba sanitaria», indicó Michèle Oriol, explicando que el nivel freático se encuentra a aproximadamente medio metro del suelo, lo que históricamente llevó a las autoridades municipales a prohibir la construcción de letrinas en la ciudad.
«En las letrinas, los excrementos se vierten directamente en la capa freática y el agua circula. Esto corre el riesgo de contaminar las redes de agua potable», advirtió la Sra. Oriol durante su participación en el programa matutino de Magik9, el lunes 4 de mayo de 2026.
Según la Sra. Oriol, el incumplimiento de esta medida expone a la población a graves riesgos sanitarios, como enfermedades de la piel u otras enfermedades infecciosas como el cólera. «Esta decisión de prohibir la construcción de letrinas, que en apariencia era una medida de urbanismo, es en realidad una medida de salud pública», subrayó Michèle Oriol. Sin embargo, debido a la expansión de la ciudad de Cabo Haitiano y al auge demográfico que experimenta la ciudad a causa de la inseguridad en el Oeste y el Artibonito, se observa una falta de rigor en la aplicación de esta decisión, indicó.
«Hablamos de una población de aproximadamente 400,000 habitantes. Hay cosas que una autoridad política no puede tolerar, especialmente porque la ciudad de Cabo Haitiano es la única puerta de salida de Haití hacia el exterior», declaró Michèle Oriol, señalando directamente la responsabilidad de las autoridades municipales de Cabo Haitiano en la gestión sanitaria.




