Haití no cuenta con ninguna estrategia nacional coherente en materia de empleo. Este es el contundente diagnóstico emitido por la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) y recogido en el informe «La metamorfosis silenciosa», redactado conjuntamente por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Group Croissance y CEDEL Haïti, con el apoyo financiero del gobierno canadiense. Según el documento, nadie dentro del aparato estatal haitiano tiene un mandato claro para dirigir la creación de empleo ni la elaboración de políticas relacionadas, una deficiencia que Xavier Michon, representante del PNUD en Haití, considera un grave obstáculo para el país.
A este vacío institucional se suma la inadecuación de la política de formación profesional, cuya reforma sigue pendiente desde el Instituto Nacional de Formación Profesional (INFP). En un país donde la economía informal representa más del 80 por ciento de las actividades económicas, los mecanismos existentes no responden a las realidades del mercado laboral. La falta de sistemas tripartitos funcionales (que reúnan al Estado, los empleadores y los demandantes de empleo) y la ausencia de un sistema nacional de información sobre el mercado de trabajo agravan aún más la situación.
En declaraciones a la emisora local Radio Magik 9 el 19 de mayo de 2026, Xavier Michon precisó el enfoque del debate: «Haití no sufre un déficit de potencial humano cuando se habla de esta juventud. El país sufre, sobre todo, el costo acumulado de no haberla reconocido a tiempo», declaró. El objetivo central del informe es transformar a la juventud haitiana para que deje de ser vista como un problema que gestionar y pase a ser un motor de desarrollo que activar.
Para lograrlo, el informe aboga por una movilización que trascienda al sector público e interpele directamente al sector privado formal. «Tienen un gran interés en comprometerse desde ahora, ya que la juventud haitiana constituye su principal mercado, su clientela y su semillero de talentos», insistió Michon, proponiendo tres acciones concretas:
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Alianzas entre centros de formación y empresas para alinear los planes de estudio con las necesidades reales del mercado.
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Programas de aprendizaje y pasantías que permitan a los jóvenes adquirir experiencia formal antes de acceder a un empleo a tiempo completo.
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Sensibilización para adaptar productos financieros a los jóvenes, utilizando instrumentos que reduzcan el riesgo, como capital semilla en condiciones más accesibles.
El periodo electoral: una oportunidad para el debate nacional
Ante la realidad de un Estado sin rumbo en materia laboral, Xavier Michon ve en el próximo proceso electoral una oportunidad inédita para colocar el empleo juvenil en el centro del debate público. Para el representante del PNUD, las elecciones no deben limitarse a la emisión de un voto, sino ser un espacio de confrontación de programas y visiones de país.
«Espero que el empleo esté en el centro de los debates y provoque reflexiones en todas las direcciones», declaró, invitando a la juventud a participar activamente en la definición de las políticas de su futuro. El informe plantea así una pregunta fundamental: ¿Sará Haití capaz de aprovechar este momento para construir una política de empleo digna para sus 5.5 millones de jóvenes?




