A pesar de ejercer un control territorial casi absoluto sobre la comuna de Carrefour durante los últimos años, la banda armada liderada por “Krisla” había tolerado hasta el momento el funcionamiento operativo de las instituciones públicas y privadas de la zona, incluyendo la central eléctrica ubicada en Thorland. Sin embargo, la situación dio un giro crítico la mañana del jueves 28 de mayo de 2026, cuando miembros fuertemente armados de esta organización criminal irrumpieron de forma violenta en las instalaciones estratégicas. El grupo delictivo expulsó a los trabajadores y notificó una exigencia intransigente: el suministro obligatorio de al menos ocho horas diarias de electricidad para sus zonas de influencia, justificando la demanda en la necesidad de garantizar transmisiones estables de cara a la próxima Copa del Mundo de fútbol.
Este asalto directo representa una escalada alarmante en el secuestro de los servicios públicos esenciales en la región metropolitana de Puerto Príncipe por parte de las bandas organizadas. Con esta incursión, acontecida casi un año después de que la central hidroeléctrica de Péligre, en Mirebalais, quedara inoperativa tras sufrir una invasión similar, la empresa estatal Electricidad de Haití (ED’H) ha perdido de manera formal el control de la totalidad de sus plantas de generación. El presidente del sindicato de empleados de la ED’H, Pierre Michel Félix, confirmó que la planta afectada es la “Central 2”, la única de las tres instalaciones de Carrefour que permanecía activa, inyectando unos reducidos 5 megavatios a la red pública. El dirigente sindical denunció que ya se habían recibido amenazas previas de la banda la semana pasada y lamentó que el Gobierno ignorara los reiterados llamamientos para militarizar estos puntos de infraestructura clave.
La pérdida de la central de Carrefour deja el suministro eléctrico de la capital haitiana en una situación de vulnerabilidad extrema, dependiendo exclusivamente de la compañía privada E-Power, la cual apenas aporta unos 25 megavatios al sistema de distribución. Este exiguo volumen resulta insuficiente para abastecer las demandas mínimas de una población sumida en la oscuridad, alimentando únicamente un máximo de diez circuitos en toda el área metropolitana. El incidente cobra mayor gravedad institucional tras revelarse, mediante una auditoría formal de la Corte Superior de Cuentas y de lo Contencioso Administrativo (CSCCA), que el Estado haitiano ejecutó al 100 % una asignación presupuestaria especial de 6.090 millones de gurdas destinada a subsidiar al sector energético durante el ejercicio fiscal 2024/2025, un enorme esfuerzo financiero público que hoy queda neutralizado por el crimen organizado.




