La organización de las próximas elecciones en Haití enfrenta un nuevo obstáculo financiero. Tras el rechazo de una primera propuesta de 250 millones de dólares, el Consejo Electoral Provisional (CEP) presentó el pasado 28 de abril un presupuesto revisado de aproximadamente 225 millones de dólares. Sin embargo, el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé ha vuelto a manifestar su insatisfacción. «No podemos decidir aún sobre el presupuesto presentado. No estoy satisfecho. Nos reuniremos a mi regreso para lograr un presupuesto que refleje las capacidades del Estado y el trabajo que debe realizarse», declaró el mandatario el 9 de mayo de 2026 en Roma.
La brecha entre el Ejecutivo y el órgano electoral es considerable. Mientras el CEP justifica el costo debido a la falta de apoyo logístico internacional (como el que brindaban la MINUSTAH y USAID en 2015) y a nuevas exigencias como el voto de la diáspora y centros de tabulación departamentales, el primer ministro recuerda que su plan inicial de agosto de 2025 preveía apenas 67,5 millones de dólares para el referéndum y las elecciones. Fils-Aimé calificó previamente la cifra de 250 millones como «inaceptable y absurda». A fecha de hoy, martes 12 de mayo, el país sigue sin decreto, calendario ni presupuesto electoral definitivo, en un contexto donde las bandas criminales mantienen el control de zonas clave como el Artibonito.




